Las excepciones son condiciones excepcionales que se producen en nuestra aplicación en tiempo de ejecución y que requieren un tratamiento especial. Un ejemplo de excepciones podría ser las divisiones por cero o los desbordamientos de memoria. El tratamiento de excepciones proporciona una forma estándar de controlar los errores, descubriendo anticipadamente los problemas y posibilitando al programador anticiparse a los fallos que puedan ocurrir.
Cuando ocurre un error en un programa, se produce una excepción, lo que significa que crea un objeto excepción y situa el puntero de la pila en el primer punto donde se ha provocado la excepción. El objeto excepción contiene información sobre todo lo que ha ocurrido.
Esto nos permite crear aplicaciones más robustas ya que se puede llegar a averiguar el lugar en concreto donde se ha producido el error, particularmente en áreas donde los errores puedan causar la perdida de datos y recursos del sistema.